me imagino que todos sabemos de quien se traqta, bien, me acordé que alguna vez conseguí nesta imagen...
y entonces procedí a conseguir a nuestro amigo en cuestión
ahí empezó lo bueno porque no había casita voladora, entre mis curiosidades tenía un pedazo de lámina de plástico y me puse a hacer cálculos con el espectacular "ojímetro", así fué que dí con unas dimensiones aproximadas...
ya con las partes procedí a hacer los cortes necesarios para en ensamble de la casa
el pegue de los componentes fué muy sencillo, así quedó...
la hice en 2 ángulos para que el ensable posterior fuera más sencillo, acto seguido y usando el mismo "ojímetro" le hice el techo
ya con el techo y la casa lista, me dije a mi mismo: "mi mismo, y si le ponemos un refuerzo?", tomé un pedazo de sprue, le hice los cortes del caso y quedó el refuerzo al interior de la casita
hecho el refuerzo y pegado el techo, aquí posó nuestro amigo con su futuro hogar
para hacerlo más uniforme y dejarlo mejor terminado, tomé la masilla y le apliqué en las uniones
ya seca la masilla, vino el lijado en las uniones y en la estructura en general, para que tenga alguna "textura"
procedí entonces a la aplicación del "primer"
mirando la referencia, me acordé de hacerle la bufanda a nuestro amigo, entonces con un pedazo de servilleta debidamente pintado y doblado le hice su prenda de cuello.
y no hay que olvidar el casco de piloto! empleé lo que quedaba de la servilleta y del sprue...aquí el resultado preliminar
ya arreglado el casco vino la pintura en detalle, una buena capa de "primer" seguida de pintura café, plateada y negra, aquí el resultado
nuestro amigo ya está casi listo, me acordé que el color rojo y el amarillo "pega" mejor si primero se da una mano de blanco, aquí la casita en blanco con nuestro héroe...
y aquí en rojo, pero él no quería dejar su casa!
engañado con una galleta, pude tomar la casita y con el dremel hacer las líneas de las tablas, aquí el resultado
ya con las tablas delineadas procedí a su pintura, claro está que volvió nuestro amigo a cuidar su casita
pero la casa era un avión de combate! un valeroso Sopwith Camel! entonces tocaba hacerle los agujeros de bala...y nada que se iba de su casa...
ya listos los agujeros, me fijé en la primera imagen y le hice delicadamente con el color negro las finas líneas bajo los agujeros, que tal el resultado?
y el orgulloso dueño, luego de una saludable capa de laca mate, posa con su valeroso Sopwith, el Flying Ace ha nacido!
pero eso no era suficiente, tenía por ahí mal parqueada una peana de madera, tomando un pedazo de cartón paja, algo de aserrín verde y mucha imaginación creé el espacio adecuado...
Espero que les haya gustado, hay que verlo antes de partir a buscar a su eterno enemigo...el Barón Rojo!





































































